La glucosa de tu paciente,
con fecha, hora y origen.
Tus pacientes registran sus mediciones en su propio teléfono. Cuando te autorizan por tu nombre, entras aquí y ves esas lecturas tal como quedaron: sin llamadas, sin fotos de una libreta y sin pedirle a nadie que recuerde qué salió el martes.
- Autoriza la persona, no la clínica. Nadie aparece en tu lista sin que su titular te haya invitado por tu correo.
- El acceso caduca solo. Tiene fecha de término desde que se concede, y la persona puede terminarlo antes cuando quiera.
- Nunca tocas sus lecturas. Las mediciones son suyas y son inalterables desde aquí. Lo que sí escribes es tu propio registro de consulta, firmado con tu nombre.
- Cada consulta deja huella. Queda registrado quién miró, cuándo y con qué finalidad.
Entrar a GlucoNexo
Esta es la parte web. La aplicación del paciente vive en su teléfono y no se administra desde aquí.
¿Traes un código de consulta de un solo uso? Se abre en consulta.gluconexo.com, sin necesidad de cuenta.
Cómo llega la información hasta tu pantalla.
Cuatro pasos, y el primero y el último los controla la persona.
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La persona registra
En su teléfono, a mano, con foto de su glucómetro o dejando que su reloj o su sensor lo hagan solos.
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Te autoriza por tu correo
Te invita por tu nombre y define cuánto dura el acceso. Tú aceptas desde tu cuenta.
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Entras y consultas
Ves sus lecturas confirmadas con su fecha, su hora y de qué aparato salió cada una.
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El acceso termina
Vence por sí solo en la fecha acordada, o antes si la persona decide retirarlo.
Lo que ves en la consulta.
Información cruda y trazable, no una interpretación. GlucoNexo no valora una lectura, no calcula dosis y no sugiere conductas: eso es tuyo.
- Cada lectura con su origen. Si vino del sensor, del glucómetro por foto o escrita a mano, lo dice.
- Momento del día. Antes de desayunar, después de comer, antes de dormir: el contexto que cambia la lectura de sentido.
- Avisos de ayuda abiertos. Si el sistema pidió ayuda por tu paciente y sigue sin resolverse, lo verás arriba de todo al entrar.
- Huecos visibles. Cuando no hay dato, se dice que no hay dato. Nunca se presenta un silencio como si fuera normalidad.
Y lo que sí escribes tú.
Dos formularios, pensados para llenarse entre un paciente y el siguiente. Lo que guardas ahí lo lee después la persona en su teléfono, con letra grande.
Agendar una cita
Día, hora, motivo, lugar y qué debe traer. Aparece sola en el teléfono de la persona, sin llamadas ni recordatorios manuales, y cualquiera de los dos puede cancelarla.
El formulario rechaza una fecha que ya pasó o un año mal tecleado, y no deja crear dos citas iguales aunque se envíe dos veces.
Registrar la consulta
Motivo, hallazgos, recomendaciones, medicamentos indicados —cada uno en su renglón, con dosis y frecuencia— y la fecha de la próxima revisión.
Al guardarlo, la cita correspondiente queda marcada como realizada sin que nadie lo haga a mano.
Un historial que no se reescribe
Un registro guardado no se edita ni se borra. Si después detectas un error, guardas una corrección y las dos quedan visibles, enlazadas.
Un historial clínico que se puede cambiar en silencio no sirve como historial, ni para la persona ni para quien la atienda después.
Lo que este acceso no te permite.
Decirlo en grande es parte de merecer la confianza de tus pacientes, no una advertencia legal escondida abajo.
Límites del acceso profesional
- No puedes buscar pacientes. No existe un directorio: sólo ves a quien te invitó.
- No puedes alterar sus datos. Ni sus lecturas, ni su cuenta, ni sus permisos. Tus registros de consulta son tuyos y van aparte.
- No es monitoreo continuo. No hay guardia, no hay vigilancia y nadie garantiza que alguien esté mirando.
- No sustituye tu expediente. Las lecturas las aporta la persona y no son una fuente clínica validada.
- No revisa lo que escribes. GlucoNexo guarda tus registros y los atribuye a tu cuenta: no comprueba medicamentos, no calcula dosis y no verifica credenciales profesionales.
Cómo se protege
Cifrado en tránsito y en reposo. La base de datos está cifrada en el propio disco y los respaldos también.
Toda acción sensible deja una entrada de auditoría encadenada con actor, momento, finalidad y resultado, de modo que un registro no se puede alterar sin que se note.
La persona puede descargar toda su información o eliminar su cuenta desde su teléfono, y al hacerlo recibe un recibo con el conteo exacto de lo borrado.
En qué punto está esto.
Un sistema de salud que exagera su madurez es peligroso. Esto es lo que hay, sin redondear.
Ya funciona
El acceso autorizado, la consulta de lecturas con su origen, el código de un solo uso para la consulta y los avisos de ayuda.
Falta validar
Nada se ha ejecutado en teléfonos de pacientes reales y ninguna persona mayor ha usado la aplicación en una sesión medida.
Falta aprobar
Responsable clínico, dictamen regulatorio y evaluación de factores humanos antes de cualquier piloto con personas.